EL BLOG DE

CARLOS MAL

(Qué injusto es Dios)

PIRA PAGANA - ELOGIO DE HALLOWEEN


Dicen que los mexicanos nos burlamos de la muerte. Que los extranjeros piensen eso de nosotros (y sí lo piensan) nos llena de un orgullo de machos alfa. Pero todos le tenemos miedo a la muerte, incluso esos estoicos y admirables indígenas que inventaron el día de muertos, y los peligrosos neo-aztecas con pistolas cromadas que adoran a la Santa Muerte.

Si no tememos a la muerte ¿por qué deseamos, por qué amamos, por qué hacemos hijos? Tal vez solo un budista puro no le teme a la muerte, y en México ni siquiera un uno por ciento de la población es budista.

La tradición cristiana la teme y la venera: creó rigurosos infiernos y una burocracia metafísica que gira en torno al momento de la muerte. Para un cristiano no es la vida de Cristo, sino la muerte de Cristo la que importa. Cristo pudo haber sido crucificado a los ocho años y la doctrina de la Salvación sería la misma.

La única señal de que los mexicanos vemos la muerte desde otro ángulo la he presenciado en las funerarias. He consultado a amigos extranjeros y les parece morboso que haya sonrisas, risas, chistes y borracheras en los velatorios. Pero eso no es exclusivo. No es mexicano. Es latinoamericano.

Perú es un país extranjero y lejano, por más que lo quisiéramos matizar, y en este país hay también un día de muertos y también se festejan los cadáveres marchitos familiares.

He leído en este periódico y en otros, año tras año, a un hato de columnistas avejentados y chauvinistas alarmados porque nuestros niños celebran el Halloween. Uy. ¿Cuál es el maldito afán de condenar el Halloween?

El Halloween viene de la tradición celta y es igual de antiguo —o más— que nuestros ritos tan bonitos. Los celtas creían que el último día del año (30 de octubre) los espíritus del inframundo salían a la superficie a hacer travesuras grotescas. Por eso los celtas se disfrazaban como demonios: para salvar el pellejo.

Halloween es cultura, tan cultura como nuestro día de muertos. Estados Unidos es Imperio. Somos católicos porque fuimos mansos bueyes en el yugo de otro Imperio. ¿Habrá que decir, entonces, que el catolicismo es una cultura falsa inventada para sacarnos dinero y controlarnos con el miedo? No. La cultura no es buena ni mala: es, simplemente, inescapable.

Además: ¿Qué es la cultura popular? Nadie extraña las guerras floridas de los aztecas. Halloween es un fenómeno no solo de mercado, sino un fenómeno cultural exitoso. Comparemos: este día de Halloween en EEUU he visto a gente de todas las edades, razas y presupuestos disfrazados de monstruos, demonios y animales. Nuestra ultrasupertradición no sale de unas cuantas personas, unos cuantos altares y una falta general de entusiasmo.

Los estadounidenses le tienen pavor a la muerte, sí, pero no tienen miedo del absurdo, de lo maravillosamente extraño. En México persiste ese honor español pútrido: ¿por qué no nos vamos a los cementerios el día de muertos todos a hacer una fiesta de alcohol y drogas aztecas? ¿Por qué no nos ponemos máscaras de calaveras todo el día? ¿Dónde está la proverbial alegría?

A mí me encanta Halloween. Mis memorias más dulces de la infancia se sitúan en lejanos halloweens de los ochentas: nos íbamos a las casas de los “ricos” y cantábamos. Pero el placer era el disfraz: la máscara. La máscara era más azteca que celta. Y esos mocosos éramos más chamanes que monstruos.


Si la cultura popular mexicana fuese mi hijo adolescente le diría que tuviera más cojones y que si quiere hacerse oír, que hable más recio. Yo quisiera que el día de muertos (algo que siento más real que la Independencia de los criollos, más real que la Revolución paralítica de los priístas y que es tan grande como Halloween) fuera todos los años como los bellos, intensos, caóticos y bacanales festejos del día del grito. Algo que fuera extraño, morboso, alegre, algo que nos sacuda el vampiro de la rutina. Viva la muerte.

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10 commentaires:

  1. El Halloween es el día donde el ciclo termina y reinicia, el momento en que la muerte y la vida se mezclan, sus límites se borran. Es el momento en que vida y muerte se gestan la una a la otra.
    Nuestra vida diaria está llena de ciclos que inician, terminan, avanzan o se detienen; ciclos que nosotros palpamos y asumimos como naturales. Este año Halloween coincidió con la luna nueva y quizá eso no quiera decir nada para la mayoría de la gente, pero desde mi perspectiva, es escuchar cómo dos melodías complementarias se sincronizan para terminar y reiniciar en el mismo punto; dos melodías que comparten un final.
    Yo celebro ambos, Halloween y el día de muertos. Vivan los altares, vivan las brujas, Hécate y los muertos que vienen a saciarse con los olores de la comida sacrificada.

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  2. Eso de los ciclos que comienzan y terminan me parecen propio de Galilea Montijo cuando dejó VIDA TV. Eso de las brujas son francas mamadas, la única bruja que respeto es la "bruja escaldufa"; lo de los altares de muertos es una vil guachada. Punto.

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  3. ¡Bravo Carlos, BRA-fucking-VO!

    Nos escribiste (con palabras más coherentes y elegantes de lo que yo creo sería capaz) exactamente lo que pienso de ese necrofílico/necrofóbico orgullo hipermachista que impera sobre la gente que con un falso orgullo patrio "celebra" el día de los muertos, y de la misma gente que sataniza al Halloween.

    ¿No se darán cuenta que es tan absurdo hacer eso como satanizar a los aztecas y sus costumbres que tanto aman*SCOFF*, a los griegos, a los sumerios, fenicios, egipcios, chinos, et al?

    Definitivamente debe de ser gente que no le dieron suficientes dulces de pequeños, o nunca se disfrazaron. Coincido en que las mejores memorias (y posiblemente las más claras) de mi infancia están relacionadas con el arranque pasional de diversión que existía en la fiesta de Halloween.

    Felices fiestas paganas a todos! xD
    -Loko

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  4. El Carlos Pacheco debería peder Halloween por toda la Calle Broadway, hasta llegar a un taco-Bell, y pedir un par de tacos mexicoamericanos con crema...

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  5. Mejor no festejemos nada =) asi no nos metemos en complicaciones, aparte tengo años sin ver un buen disfraz o un respetable altar. So! olvidemonos de las fechas y festejemos cuando queramos =).

    Quiero dulces y chocolates hoy.

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  6. hey nice blog, donde compraste la de napoleon dynamite tan bara?

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  7. Muy acertados tus comentarios Carlos. Siempre me ha parecido esteril, por decir lo menos, la eterna guerra contra el Haloween por quienes suponen que demerita la fiesta de muertos y las ofrendas correspondientes.

    Ya respondí el comentario que dejaste en mi blog.

    Saludos,

    Santi

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  8. aa la joven que está en el header parece que lee el blog desde un libro hah!

    -monitos marinos .

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  9. oohh a mi me encanta el halloween!! disfrazarme y emborracharme vestida de alguna hada maldita u otro personaje, como he hecho en los últimos años me fascina!!... Pero este año fui mas original. con una aguja y una especie de popote atravezando mi mano izquierda, pasé la noche de Halloween recibiendo antibióticos vía intravenosa en un hospital católico de Estados Unidos. Fuck. Mi primer halloween en este país vino a ser una mierda :(

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