EL BLOG DE

CARLOS MAL

(Qué injusto es Dios)

PIRA PAGANA - LA INUTILIDAD DE LA EXPLORACIÓN ESPACIAL

La ciencia es una serie de conjuros que ha tenido una historia de funcionar: es vital apuntar los procedimientos de sus rituales en algún lugar para que no se pierdan y que se puedan usar otra vez. Desde que se convirtió en la más nueva de las religiones, cerca del inicio del siglo pasado, la ciencia comenzó a tener resultados muy tangibles y transformadores: la electricidad aplicada, las ciudades industrializadas, las telecomunicaciones y la medicina de hospital.

La ciencia médica ha descubierto la penicilina y la vacuna contra la polio; se ha inventado la energía solar, incluso para el futuro algún científico ha propuesto crear una capa de infinidad de micro-lentes polarizados puesto a flotar en nuestra atmósfera para reducir el calentamiento global y tal vez no morirnos todos como hormigas achicharradas por una lupa maligna.

A veces el ser humano se convence de que tiene que hacer cosas simplemente porque se pueden hacer. Pero a nuestra raza humana tan confiada en sí misma se le olvida qué tan bueno es, a veces, simplemente abandonar los sueños y darse por vencido.

La exploración del espacio es una patraña costosa e inútil en un mundo como el nuestro que necesita cada vez más atención hacia adentro que hacia afuera. ¿Qué demonios queremos ver en los anillos de Saturno cuando aún no sabemos qué pasa en el fondo de los mares?

Por cierto, en el fondo del mar hay peces que mueren cuando se les quiere observar. Viven en completa obscuridad y cuando la iluminación necesaria para que un ojo humano o mecánico lo pueda ver, éste explota por el exceso.

A ver, que me digan un dato interesante sobre los animales del espacio… No, no se puede… ¡PORQUE NO HAY NI UNO! Algunos dirán: Carlos Mal, ¿ese es tu argumento para reprobar los viajes de exploración del universo? ¿Qué no hay animales en el espacio? En verdad sí ese es, pero sé que ustedes, amadas lectoras necesitan más.

Primero: Los dos transbordadores espaciales de EEUU, Challenger y Columbia, se han hecho confeti de muerte en las alturas; una vez un robot que llegó a Marte se quedó sin baterías; la estación MIR pasó varios días eligiendo en un sorteo macabro a quién le iba a caer en la cabeza. Resumo estos casos en la incompetencia de los que, según esto, son los más calificados científicos del mundo.

Segundo: ¿Sabía usted que nuestro sistema solar en verdad no está en la Vía Láctea, sino en una galaxia degradada y pequeñita que está siendo devorada por la vía láctea? Sí, señoras, estamos en verdad en la galaxita Cangrejo y al parecer se la va a llevar el demonio en algunas cuantas centenas de miles de trillones de años.

No lo sabía, ¿verdad? Claro que no, porque este conocimiento basura no sirve para nada, y de hecho ahora que lo sabe, este dato desplazará algún dato importante en su cerebro. Yo culpo a la NASA y a los profesores que glorifican la exploración espacial por mi mala memoria y mi falta de puntualidad al entregarle las Piras Paganas a mi editora.

No me vaya a malinterpretar: poner satélites en órbita es genial, pero yo lo veo como poner postes de teléfono muy muy muy en lo alto. Pero mandar una sonda espacial de 300 millones de dólares a dar la vuelta a Júpiter, bueno, en verdad no veo para qué.

Hay una verdad aplastante, y es que ya no podemos pensar en el mundo como sólo el lugar donde pasa a historia humana, sino tenemos que pensar en él como el planeta, la bola de rocas húmedas y musgo verde que flota en la nada y cuya delicada capa superior donde vivimos está yéndose al diablo.

Por eso no creo que perdemos mucho sin nos olvidamos de Neptuno y sus lunas. No digo que dediquemos todo el dinero de los programas espaciales a los pobres o a los enfermos (en todo caso se gasta mucho más en Hollywood) sino que secretamente estoy enojado porque la atención excesiva de los cielos le agregó tres planetas más al esquema alquímico de los antiguos y las operaciones para la piedra filosofal se echaron a perder.

Y yo con tantas ganas que tenía de hacerme un golem que me escribiera las piras para poder retirarme en paz a ver las estrellas como lo que son; inalcanzables destellos que iniciaron a arder en la edad de piedra y cuya esencia nunca, ni en mis sueños más simiescos voy a poder poseer. Ni tú tampoco.

Link 1: El Transbordador Columbia, en llamas.
Link 2: El Challenger haciendo explosión.

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5 commentaires:

  1. nice pire. ya van varias que tienen comentario ecológico, y creo que es lo que pasa cuando uno despierta a ciertas realidades, y no puede sino desesperarse por la otra gente que sigue dormida.

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  2. Me inquieta sobremanera cuando comenzamos a coincidir en algún punto, Roedorzuelo. Habré de curar esa sensación con cafeína.

    ¿Qué? ¿Habéis estado leyendo el Martín Fierro?

    Muy buen "post", como vos mesmos dezís. Me gustó especialmente la parte de los "animales del espacio". Poseo una mascota que de allí viene.

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  3. jajajajajaj podrias haber puesto algo menos putezco que ese Rick Astley jajajajajaa te la mamaste neta.

    "Sí, señoras, estamos en verdad en la galaxita Cangrejo y al parecer se la va a llevar el demonio en algunas cuantas centenas de miles de trillones de años."

    A la birman eso si que es preocupante.

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  4. por medio segundo me entró pánico al leer que a nuestra galaxita patito se la va a tragar la vía láctea :o

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