EL BLOG DE

CARLOS MAL

(Qué injusto es Dios)

PIRA PAGANA - SUPERACIÓN PERSONAL

Del más grande filósofo o escritor se puede sacar una cita “útil” que termina en el reverso de las hojas de los calendarios o en los nombres de nuestros contactos de MSN messenger.

Cuánto me sorprende ver que personas que jamás han leído una línea de, digamos, Rabindranath Tagore, me salen con una cita de él que me enseña que “el que se entristece cuando el sol oculta las estrellas no sabe apreciar que el sol es una estrella más brillante todavía” o algo así.

Ergo, debo estar feliz todo el tiempo. Patrañas. Ecce el inicio de la temible literatura de superación personal. Este género inició en forma primitiva cuando los jóvenes griegos eran adoctrinados en moral, ética y valores con un solo libro: La Ilíada.

Cuando escribió su poema, Homero no quería que fuera un manual de nada. Sólo una evidencia más de que lo sublime está entre nosotros y que lo divino está también entre las tripas negras de la guerra.

Pero claro, esta violación de Homero era el copo de nieve que iniciaría la avalancha que ahora tiene los estantes de las librerías rellenos como los cachetes de un gordo en un buffet, y a los escritores buenos, como yo, sin una maldita obra publicada.

En la Edad Media era común que nadie escribiera nada nuevo; más bien era frecuente que se escribieran libros que recogían el conocimiento clásico en máximas, breves citas: eran un compendio extractado de la antigüedad. Estos libros de superación personal eran, entonces, sumamente populares (entre el clero, claro, los únicos lectores).

Así por mucho tiempo estos libros eran productores masivos de petimetres que en vez de tragarse los libros de Ovidio se leían una páginas extractadas y pretendían que sus consejos y máximas les arreglaran la vida. Si la Biblia no hubiese sido considerada sagrada, la habrían extractado también, sin duda.

Pero la cosa se puso mucho peor durante el neoclasicismo posterior a la Ilustración europea. El llamado Siglo de las Luces obligaba a que toda literatura fuera formativa. Imaginen que hoy día todos los libros fuesen de superación personal. Esperen. ¡Hoy día casi todos los condenados libros son de superación personal!

Al inicio de la modernidad urbanizada, la humanidad, congestionada y agitada como un hato de ñus cruzando un río infestado de cocodrilos, comenzó a ver difícil encontrar a un amigo con tiempo para dar un consejo, y las trampas de la posmodernidad nos hicieron dudar hasta de nuestra familia. Buscamos gente de fiar, gente con sabiduría. Y qué mejor que la gente muerta: los muertos no traicionan.

Por eso empezamos a recurrir a los sabios. Pero nos daba mucha flojera leer los nueve tomos de Plutarco o las obras de Rousseau, así que fuimos a un libro de citas, tal como en la Edad Media.

El día de hoy ya es diferente. Los psicólogos y falsos psicólogos y los psico-poseurs comenzaron a publicar libros en los que comenzaron a darnos consejos para todos nuestros problemas. El esqueleto de los consejos de los libros de superación personal es sencillo: simplemente necesitamos escuchar lo que ya sabemos convertido en palabras sólidas, reales, escritas en tinta negra.


Lo que hace la literatura de autoayuda es tomar la literatura del cuello y atarla con cadenas grandes para que sea buena y mejore la vida de todos haciéndonos occidentalmente funcionales. Y la cosa es lamentable, pero me sentiré divino y sacro si salvo a uno o dos que lean esto. El secreto es este: no digo que para mejorar tu vida, lector, debes leerte toda la soporífera obra de Hegel —que yo tampoco he leído.

Sino que quiero asegurarte que leer el Quijote no te va a hacer una mejor persona. Que el niño que le corta la cabeza a una lagartija en este momento en Uganda es igual o mejor que tú aunque no sepa qué hacer en caso de una crisis de moral. Que los libros no se hicieron para eso. Que la literatura no es para que te sientas bien, ni para mimarte cuando lloras. Cómprate, lector llorón, un casco, únete al club y cállate, por favor.

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11 commentaires:

  1. Disculpa mi lentitud, ¿para que el casco?

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  2. Un casco, una medida para evitar que las cosas externas te afecten: lo que se pone uno cuando tiene miedo de que algo lo lastime...

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  3. Excuseme la intromision,

    Penoso es lo que comenta, varios escritores coevos se inclinan a creer que la literatura impresa morira con esta generacion.

    Me quedo con una laguna, ¿fue usted estudiante de letras?

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  4. Cascos, caparazones, escudos... son miles las cosas con lo que buscamos protejernos, pero ni así! Cuando andas jodido nada aplica!

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  5. Alexis?

    Voy a seguir borrando TODOS los comentarios anónimos que no se identifiquen o que yo mismo no reconozca. Y aunque tú te identificaste, no te creo, así que te voy a seguir borrando.

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  6. Cliché de literato. Sólo te faltó despotricaras contra Carlos Cuahutémoc Sánchez.

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  7. Wey, ¿y qué quieres que haga? ¿Que nomás por ser original no caiga en el cliché? HELLOOOOOOUUUUUU??? CLUB CHUFA!

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  8. La humilde opinión de este mortal que no estudio letras y sí ha leido a Carlos Cuahutémoc Sánchez(recomendado por mi santa madre) es que la psicología efectivamente te convence de que ser occidentalmente funcional es la llave de la felicidad. Esa llave no es más que un articulado disfraz: el disfraz de hombre civilizado. Uno de los accesorios para tal indumentaria es la cultura, es por eso que sólo es necesario aparentar ser culto ya sea leyendo compendios de frases de famosos o yéndote a sanborns a leer la contraportada de los bestseller. Incluso conozco gente que ha bajado de internet la lista de los cien mejores libros del siglo XIX y ha leido las sinópsis para hacer el exámen de admisión a la UNAM, aprobándolo. Oh, nuestra hermosa y máxima casa de estudio en México.
    Aunque claro, para entrar a la UNISON no es necesario ese descomunal esfuerzo y aún así "El saber de sus hijos hace su grandeza".

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  9. "El esqueleto de los consejos de los libros de superación personal es sencillo: simplemente necesitamos escuchar lo que ya sabemos convertido en palabras sólidas, reales, escritas en tinta negra".

    Muy bien dicho. La gente piensa que "como el libro lo dice" es una orden y una verdad.bah. son puras cosas como "para encontrar la felicidad...usted debe tener una actitud positiva". coño. que novedad.

    Me ha gustado mucho tu blog, te pongo en los favoritos del mìo. estarè leyendote.

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  10. Yo digo que dejemos de ser perfectos y... evolucionemos...

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  11. Pinchi Smooth, te la sacaste con ese comentario, pinchi loco chingón.

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